Biobío: investigan uso de carbón activado en almacenamiento de hidrógeno
Mientras el hidrógeno verde busca consolidarse como una de las grandes apuestas energéticas de Chile, en la Región del Biobío comienza a surgir una industria que, hasta hace pocos años, parecía lejana a esa discusión: la producción de carbón activado a partir de carbón mineral.
Sin embargo, investigaciones y el interés de empresas privadas por instalar plantas en la provincia de Arauco abren hoy una nueva posibilidad para la zona: transformarse en un polo tecnológico vinculado al almacenamiento y transporte de hidrógeno.
Relación hidrógeno-carbón activado
La relación entre ambas industrias no es casual. Aunque el carbón activado es conocido principalmente por su uso en filtros de agua, purificación de aire y procesos industriales, en los últimos años ha adquirido relevancia internacional por su potencial para almacenar hidrógeno mediante materiales porosos.
Se trata de una línea de investigación todavía en desarrollo, pero que expertos consideran estratégica ante los desafíos logísticos que enfrenta esta nueva fuente energética.
El hidrógeno, independiente de si es verde o producido mediante otros procesos, presenta un problema técnico importante: su almacenamiento y transporte.
Al tratarse del elemento más liviano de la tabla periódica, requiere ser comprimido a altas presiones o enfriado a temperaturas extremadamente bajas para poder movilizarse de manera eficiente. Ambas opciones implican elevados costos energéticos e importantes desafíos de seguridad.
En ese contexto, el carbón activado aparece como una alternativa capaz de facilitar parte de esa cadena logística. Gracias a su estructura microscópica, compuesta por millones de poros internos, el material puede retener moléculas de hidrógeno mediante un proceso denominado adsorción.
En términos simples, el gas queda adherido en la superficie interna del material, permitiendo almacenarlo en menores volúmenes y bajo condiciones potencialmente más manejables.
La discusión ha comenzado a instalarse también en Biobío, particularmente a raíz del proyecto impulsado en Curanilahue por la empresa Bioactivo, que busca desarrollar una industria de carbón activado a partir de carbón mineral de la zona.
Aunque la iniciativa tiene inicialmente un foco industrial y productivo, especialistas ven en ella una oportunidad mayor, vinculada al desarrollo tecnológico y energético regional.
La profesora titular del Departamento de Ingeniería Química de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción, Ximena García, sostiene que la eventual instalación de una planta de producción de carbón activado representa una señal positiva para la reconversión productiva de la provincia de Arauco.
“Me parece una muy buena noticia para el carbón. Esto porque el carbón activado es un producto de alto valor agregado y por lo tanto, si se piensa en hacer este proceso para nuestro carbón mineral en la zona de Curanilahue, pienso yo que este es el inicio de una actividad económica en que se agrega valor y quien sabe si otros se entusiasman más adelante y le cambiamos la vida a esa comuna y a la Región”, afirmó.
La académica explicó que uno de los usos de última generación del carbón activado corresponde precisamente al almacenamiento de hidrógeno, una tecnología que todavía se encuentra en etapa de desarrollo, pero que podría transformarse en una alternativa competitiva frente a otros sistemas de almacenamiento.








